El curso de francés de la Escuela Emilio Giménez Zapiola es totalmente gratuito y depende del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.
La escuela queda en Joaquín V. González 180, Floresta. Nos encuentran los lunes, jueves y viernes de 19 a 21hs.
Alturas del Machu Pichu disque conceptuel du groupe chilien Los Jaivas d'après les textes de Pablo Neruda Version présenté par Mario Vargas Llosa (1981)
XVIIIAMÉRICA NO INVOCO TU NOMBRE EN VANO AMÉRICA, no invoco tu nombre en vano. Cuando sujeto al corazón la espada, cuando aguanto en el alma la gotera, cuando por las ventanas un nuevo día tuyo me penetra, soy y estoy en la luz que me produce, vivo en la sombra que me determina, duermo y despierto en tu esencial aurora: dulce como las uvas, y terrible, conductor del azúcar y el castigo, empapado en esperma de tu especie, amamantado en sangre de tu herencia. ------------------------------------------------------------------------------------------------------
ALTURAS DE MACCHU PICCHU
DELaire al aire, como una red vacía, iba yo entre las calles y la atmósfera, llegando y despidiendo, en el advenimiento del otoño la moneda extendida de las hojas, y entre la primavera y las espigas, lo que el más grande amor, como dentro de un guante que cae, nos entrega como una larga luna.
(Días de fulgor vivo en la intemperie de los cuerpos: aceros convertidos al silencio del ácido: noches deshilachadas hasta la última harina: estambres agredidos de la patria nupcial.)
Alguien que me esperó entre los violines encontró un mundo como una torre enterrada hundiendo su espiral más abajo de todas las hojas de color de ronco azufre: más abajo, en el oro de la geología, como una espada envuelta en meteoros, hundí la mano turbulenta y dulce en lo más genital de lo terrestre.
Puse la frente entre las olas profundas, descendí como gota entre la paz sulfúrica, y, como un ciego, regresé al jazmín de la gastada primavera humana.
VI
ENTONCES en la escala de la tierra he subido entre la atroz maraña de las selvas perdidas hasta ti, Macchu Picchu. Alta ciudad de piedras escalares, por fin morada del que lo terrestre no escondió en las dormidas vestiduras. En ti, como dos líneas paralelas, la cuna del relámpago y del hombre se mecían en un viento de espinas.